Pablo Marchante
Hace tres años, por casualidad y después de mucho tiempo llevando una vida sedentaria y sin deporte, aparecí por el Box. El recibimiento por parte de todos fue muy acogedor. Es cierto que el Academy fue muy duro; pero el apoyo, el ánimo y la profesionalidad de todo el equipo me ayudó a superarlo y a mejorar día a día. A partir de entonces, el Hammer forma parte de mi vida tan satisfactoriamente, que animé a mi hija Andrea con 16 años a practicarlo juntos. Esto ha hecho que complete aún más la felicidad en mi día a día; ya que ella también lo disfruta y lo compartimos juntos. Para mí Hammerbox es algo tan completo… Un lugar en el que se fusiona deporte, amistad, disciplina, reto, motivación, satisfacción, colaboración, diversión y compañerismo. Todo gracias al continuo esfuerzo y mimo que le dedica el gran equipo que lo dirige. Espero haber podido transmitir lo que estos tres años han significado para mí y espero que sean muchísimos más.
Andrea Marchante
La primera vez que mi padre me sugirió ir al Hammer me pareció un poco locura, ya que llevaba tiempo practicando exclusivamente danza clásica y pensé que sería una combinación un poco extraña. Pero lo cierto es que como mi padre iba tan contento y estaba tan motivado a mejorar, no tardé en querer probar… Y la verdad es que no me arrepiento para nada, ya que me dieron una muy buena acogida y se volcaron en enseñarme desde el primer momento. He descubierto un lugar donde esforzarse, divertirse y superarse día a día gracias a la ayuda del equipo que lo dirige. Ahora, ya llevo poco más de un año y no puedo estar más contenta con mi nueva afición.

